¿Tu también estás entre esa  gran mayoría  de personas que alguna vez (o a menudo) hemos sentido una sensación de miedo e inseguridad ante un encuentro con otras personas? La mayoría intentamos  disimular para salir del paso.

Pero cuando no se trata de una situación puntual y la cosa se repite y se repite, nos damos cuenta de ese tema nos afecta a un nivel más profundo. Entonces queremos evitar esa sensación tan poco agradable de nerviosismo contenido que nos hace sudar más de lo normal y nos saca los colores, y pensamos: "¿ Y si desisto de esos encuentros que me lo hacen pasar solo regular? Así me ahorro el acaloramiento y evito volver a sentir esa desagradable sensación de  incomodidad, de vergüenza, de miedo al rechazo..." Porque en el fondo es bastante eso...

Si te reconoces como tímid@s habrás observado que practicas menos la espontaneidad y más la cautela. Vamos, que  prefieres no arriesgar ¡por si la equivocación llega! Que parece una actitud más prudente (y más cómoda) no señalarse demasiado por si un@ no queda muy bien con la situación. Y la cosa se pone aún peor cuando esas situaciones te pueden, te doblegan, te condicionan. Entonces aparece la Fobia y, ahí, la limitación se hace dueña de ti. Tu cuerpo y tu mente te envía señales de alerta, te sientes desprotegid@, como desnud@, en una lucha de poder con una situación atemorizante en la que das por sentado que ella gana, está al mando (porque te puede) y te salen los tartamudeos, la tos nerviosa y la falta de atención... En otras ocasiones no te sucede, pero en esta situación  te cuesta trabajo centrarte porque la timidez te invade.

Y piensas, ¿qué puedo hacer? Y quizá te empeñes en engañarte diciéndote que mañana estarás mejor y harás esto o aquello, pero mañana llega y como no te sientes preparad@ porque en la lejanía encuentras mayor seguridad, entonces te planteas que ya harás lo que sea pero... volverá a ser mañana. No lo haces con mala intención, tu mente tampoco, pero es un círculo de engaño del que hay que salir.

El primer paso es la confianza, tú que le tienes fe a tantas causas... ¿Por qué no practicas un poco de fe en ti? y pregunta a las personas que consideras "muy decididas" ellos te pueden contar que hay un montón de situaciones en las que se ponen muy nerviosos y por supuesto, sienten miedo. Si confías en ti, ese voto de confianza te dará la gasolina para seguir y avanzar. Se trata de entrenar, de practicar,  como hacemos la mayoría.

Te dejo algunas claves sencillas para vencer la timidez:

  • Piensa qué es lo que te provoca esa sensación de timidez. ¿Hablar en público? ¿Una conversación con alguien que consideras más importante? ¿Hablar con alguien que te gusta? ¿Una reunión social?
  • Esfuérzate en conocer qué factores son los desencadenantes de tu comportamiento y a raíz de eso pon atención en las historias te cuentas, ¿Qué argumentos te está dando esa voz que está por dentro? si lo miras desde fuera igual no es muy realista o no tiene mucho sentido lo que te dices...
  • Las claves completas están en el audio, no te lo pierdas!
    Podemos hacer una nueva interpretación de lo que nos pasa cuando se dispara la adrenalina en esas situaciones que nos incomodan  y en lugar de entenderla como una amenaza, recibirla como un estímulo que te inyecta energía para ir dando pequeños pasos, ¡irnos atreviendo! Ya sé que te cuesta pero afrontarlo te da la energía para avanzar ... y atreverte más, un poco más 😉 Sabes? casi todo en la vida es cuestión de enfoque. Puedes comenzar uno nuevo, hoy mismo!!Si quieres que te acompañe en ese proceso escribe a info@anabayo.com para hacer sesiones individuales o participar en talleres que te ayudarán a seguir avanzando. ¡Apuesta por ti!

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